23/12/2022
A veces no caemos por debilidad sino por haber sido demasiado fuertes. Por haber cargado sobre nuestros hombros un peso emocional excesivo. Haber resistido contra viento y marea. Haber entregado demasiado de nosotros mismos. O haber soportado estoicamente lo que nunca debimos tolerar.
Sin embargo, llega un punto en que ese peso nos aplasta, así fue como me sentí o siento desde hace meses atrás, muchos acontecimientos personales, algunos positivos otros que me dejaron alguna enseñanza y me siguen enseñando...
Por tal razón, he tomado decisiones, porque sentí que mentalmente estaba saturada y mi rendimiento no era óptimo ante determinados acontecimientos como por ejemplo el evento IKIGAI, puse lo que a mi alcance estuvo, aporté mi grano de arena desde otro lugar y me alegra muchísimo que a mi amiga Ale de le haya ido muy bien en su primer evento, fue todo un éxito, tal como ella lo soñó.
Quién ha trabajado conmigo o me ha visto trabajar, sabe que en cada evento doy mi 100% y mucho más...
Agradezco la comprensión y contención que me ofreció en su momento, lo valoro mucho...
Hoy, me siento a escribir éstas líneas porque creo que es necesario hacerlo y expresar que muchas veces por cumplir con nuestras responsabilidades, nos olvidamos de nosotros mismos o de nuestra esencia...desgraciadamente tuve que bajarme de un evento para comprender muchas cosas y replantearme como quiero arrancar el 2023, y éste es uno de ellos, agradeciendo cada momento, escuchándome y dándome un poco más de bola...
Pido disculpas si ofendí o fallé a alguien, pero es lo que estoy atravesando y superando día a día...Gracias por leerme❤️
Que tengan una bella semana!