11/10/2025
Querido Padre Doria:
Hoy queremos escribirle desde lo más profundo del corazón. No es fácil poner en palabras todo lo que sentimos al pensar en estos diez años compartidos junto a usted en nuestra querida parroquia. Diez años en los que su presencia, su fe viva y su entrega constante dejaron una huella que no se borra.
Gracias, Padre, por su cariño sincero, por sus oraciones que tantas veces nos sostuvieron sin que lo supiéramos, por esos consejos sabios que siempre llegaban en el momento justo. Gracias también por sus bromas y ocurrencias ,esas que rompían silencios y encendían sonrisas incluso en los días más difíciles. Detrás de cada gesto suyo había ternura, paciencia y ese amor de pastor que sabe mirar a cada persona con compasión y respeto.
La verdad es que no tenemos cómo agradecerle tanto desprendimiento. Su manera de servir, sin buscar reconocimiento, nos enseñó a vivir la fe con más madurez y alegría. Bajo su guía, la Capilla Musical y toda la comunidad del Santísimo Sacramento crecimos no solo en compromiso, sino también en espíritu. Usted nos ayudó a comprender que cantar, orar o servir no son cosas separadas, sino distintas formas de amar a Dios.
Nos va a hacer mucha falta, Padre. Extrañaremos sus palabras, su risa, y hasta esas frases llenas de humor que solo usted sabía decir. Pero también nos alegra ,de verdad, saber que una nueva comunidad tendrá la dicha de contar con su presencia. Deseamos de todo corazón que esa parroquia que hoy lo recibe sepa reconocer el tesoro que llega a sus manos, y que lo acojan con el mismo afecto con que nosotros lo hicimos.
Gracias por tanto. Gracias por ser guía, amigo y ejemplo. Que el Señor le recompense con creces todo lo que sembró aquí, porque nosotros, sin duda, somos fruto de su entrega.
Con profundo cariño y gratitud,
Sus hijos , servidores y amigos de la Capilla Musical Santísimo Sacramento.