28/08/2026
Colores, geometria, simbolos de la naturaleza y la abstraction en Grand Palais, la visionaria Pintora y vidente no te puedes perdes esta Expo que termina este fin de semana 30 de Agosto en Paris.
La pintora sueca Hilma af Klint (1862-1944), pionera de la
abstracción, produce a principios del siglo XX una obra fascinante y
única, aún por descubrir en Francia tras el éxito de su retrospectiva
presentada en el Museo Guggenheim de Nueva York en 2018.
Mediante esta exposición inédita en París, se le rinde homenaje a
través de las Pinturas para el Templo, realizadas entre 1906 y 1915.
Se trata de un conjunto fundamental en la historia del arte moderno.
Está compuesto por una sucesión de diez series y que combina figuras,
símbolos y formas geométricas. La artista se replantea la frontera entre
el mundo visible y el invisible, entre la abstracción y la representación
figurativa, partiendo de motivos estilizados en los que se mezclan
ciencias modernas, espiritualidad y lenguaje decorativo. Este proyecto
se lleva a cabo en un colectivo de cinco mujeres (De Fem) en torno a
unas sesiones de espiritismo que dan lugar a «dibujos automáticos»
sorprendentes, y permite a la artista desmarcarse del estilo naturalista
convencional que venía siguiendo. Son más de cien lienzos y dibujos, en
diálogo con diversas fuentes de inspiración (folclore nórdico, ciencias
naturales, esoterismo…) que han alimentado los imaginarios visuales
de la artista. Hilma af Klint es visionaria hasta en la invención plástica
de un «tercer género» y nos brinda una obra de increíble frescura,
en relación directa con la cultura contemporánea. El proyecto es la
expresión de su camino espiritual y, a petición suya, no se hizo hasta mucho después de su partida al mas allá, paso mucho tiempo para que se pudiera ver el legado que nos dejó a las nuevas generaciones.