17/10/2025
Últimamente pareciera que si un evento no es en medio del bosque, con psytrance dark a las 4 de la mañana y un logo con símbolos galácticos, ya no es “rave”.Como si la palabra se hubiera secuestrado, como si el concepto hubiera mutado en algo que olvidó de dónde viene.
Hoy si alguien pone “rave” en un flyer de ciudad, hay raza que hasta se ofende.
“Eso no es un rave, eso es una fiesta”, dicen.Pero lo irónico es que los raves nacieron precisamente en la ciudad, no en el bosque.
Nacieron en bodegas abandonadas, fábricas viejas, túneles, estacionamientos subterráneos, almacenes, en cualquier lugar donde el sonido pudiera rebotar en las paredes y la noche se convirtiera en escape.
Y no, no era psytrance.
Ni full-on, ni dark, ni forest.
Era acid house, techno, breakbeat, jungle, trance noventero.
El psytrance todavía ni existía como tal, estaba apenas gestándose en Goa mientras Europa quemaba zapatillas al ritmo de Roland 303 y cajas de ritmo.
Lo que definía un rave no era el género musical ni el entorno natural,era la intención.
El deseo de romper con lo establecido, de reunir a la gente en un lugar donde no hubiera reglas, donde no importara quién eras ni cómo vestías, donde solo importaba la música, la conexión y la sensación de estar vivo.
El rave era contracultura, no turismo espiritual.( para todos aquellos que sueñan con ir a un rave de verdad en algun lado de europa del este)
Era sudor, humo, luces estroboscópicas y bocinas rotas.
Era lo opuesto a lo institucional, pero también lo opuesto a lo místico.
Era urbano, crudo, anónimo.
Y sí, con el tiempo el movimiento mutó, se mezcló con el trance psicodélico, con las ideas hippies,( o pseudohippies en muchos casos) con el viaje mental, con la naturaleza. Y de ahí nació la escena psytrance como la conocemos hoy.
Increíble, sí. Poderosa, también.
Pero eso no borra la raíz.
El problema es cuando alguien cree que todo lo que no sea “dark en el bosque” deja de ser válido.Como si un rave en una bodega fuera menos auténtico que uno en la sierra.
Como si la experiencia dependiera del tipo de árbol que tengas enfrente y no de la vibra colectiva que se crea adentro.
Un rave no es el lugar.
Un rave es la energía, el riesgo, la conexión, el pulso de lo prohibido y lo compartido.
Puedes hacerlo en un desierto, en un edificio viejo, en una azotea, en un túnel, en una terraza o en medio del monte.
El punto es que conserve esa esencia de escape del sistema, no que siga un manual de estética rave.
La escena electrónica mexicana, por alguna razón, absorbió la idea de que rave = psytrance = bosque = underground.
Y eso tiene sentido histórico en parte, porque el psytrance sí rescató esa rebeldía cuando el EDM comercial invadió todo.
Pero el peligro es cuando esa idea se convierte en dogma.
Cuando lo underground se vuelve tan rígido que ya ni deja respirar.
Si el rave nació para liberar, ¿por qué ahora parece que tienes que pedir permiso para usar la palabra?¿Por qué un DJ que pone techno o minimal en una bodega ya no puede decir que tocó en un rave?¿Por qué un evento en la ciudad con 200 personas bailando hasta el amanecer no cuenta, pero uno con 50 personas en el bosque sí?
La verdad es que la cultura rave es mucho más amplia, más sucia, más diversa y más vieja que cualquier género o locación.
Y entender eso no le quita mérito al psytrance, al contrario.
Lo vuelve parte de una historia más grande, una historia que empezó con rebeldía, con anonimato y con beats que se colaban en la madrugada de las ciudades.
Así que la próxima vez que alguien diga “eso no es un rave”, recuérdale que la palabra no nació en un flyer con hongos ni en una fiesta en el cerro.Nació entre el concreto, la policía afuera, los estrobos, los sintetizadores y la gente que solo quería bailar sin que nadie los etiquetara.
Un rave es actitud, no locación.
Es libertad, no género.
Y si te duele ver la palabra en un flyer urbano, tal vez ya olvidaste lo que esa palabra realmente significaba.
y para que leas este post con un soundtrack apropiado
https://www.youtube.com/watch?v=qNR8gQAoYCs&list=RDqNR8gQAoYCs&start_radio=1