06/03/2026
Lo que callamos los meseros: 🤵🏻♀️🍽️
El día que el servicio se puso "extremo" 🐑
Hoy les quiero compartir una anécdota de esas que te ponen a prueba cuando menos lo esperas.
Resulta que me tocó cubrir un evento particular. Todo marchaba de diez, hasta que llegó la hora de la comida. El proveedor de la barbacoa solo dejó las cajas y se retiró (sí, de esos que te dejan el paquete completo a ti). Como buenos compañeros, el equipo de meseros entramos al quite; no es nuestra labor picar carne, pero por sacar el evento adelante, ¡le entramos a todo!
Empezamos a servir arroz y ma**za sin problemas, hasta que un invitado se acercó a pedirme un taco de lengua. Entre las prisas y que el servicio no venía montado como de costumbre, me llevé la sorpresa del día: la lengua seguía en el cráneo del borrego.🥺
Les soy honesta, como amante de los animales y dueña de mascotas, ese momento fue un choque emocional muy fuerte. Ver el cráneo ahí y tener que manipularlo para servir al cliente fue un reto que no venía en el contrato. Sentí una impresión muy profunda, de esas que te dejan pensando por días y hasta te quitan el hambre literalmente.
Al final, cumplí con el servicio y el cliente se fue feliz, pero me quedé reflexionando en cómo este oficio nos pone en situaciones que tocan fibras muy personales y hasta sensibles. Quizás para algunos sea solo "chamba", pero para quienes vemos a los animales con otros ojos, son momentos que se asimilan lento y que me duró varios días...
¿A alguien más le ha pasado que su sensibilidad personal choca con las exigencias del evento? ¡Los leo!