18/03/2026
El «Diablito» Ortiz: El pequeño gigante de Chetumal que sueña con la gloria de Saúl “Canelo” Álvarez
En el corazón de la capital del estado, entre el sonido de los guantes impactando el costal y el aroma a esfuerzo que inunda el gimnasio, surge una promesa del boxeo que, con apenas 13 años, ya sabe lo que es portar el oro estatal. Se trata de José María, mejor conocido en el mundo de las cuerdas como el “Diablito” Ortiz, un joven cuya mirada refleja una determinación que sobrepasa su edad.
Con tres años de trayectoria y a punto de cumplir cuatro en el deporte del boxeo, José María no ve esta disciplina solo como un ejercicio físico, sino como “un sueño hermoso”. Su camino comenzó siguiendo los pasos de su padre, réferi de boxeo profesional, observando desde la barrera cómo otros boxeadores se entregaban al ring. Hoy, ya no observa desde afuera, es él quien protagoniza las funciones en el cuadrilátero.
Al hablar de sus referentes, el «Diablito» no titubea. Aunque admira a leyendas como Julio César Chávez y Marco Antonio Barrera, su brújula apunta directamente hacia la figura de Saúl “Canelo” Álvarez.
«Lo admiro mucho. Me gustaría llegar a ser como él y llevar su misma disciplina», confiesa con entusiasmo.
Para el joven chetumaleño, el tapatío no es solo un campeón, sino el estándar de éxito y constancia al que aspira llegar. Si tuviera al «Canelo» frente a él, asegura que le expresaría su profunda admiración, con la esperanza de algún día emular sus pasos y convertirse en campeón mundial profesional.
A pesar de su corta edad, el éxito no le es ajeno. José María ya cuenta con cuatro campeonatos en su haber, con victorias en el país de Belice, en el estado de Yucatán, en Valladolid, así como en Escárcega, Campeche. Su logro más reciente y motivo de orgullo local fue la conquista de la competencia estatal de boxeo en Quintana Roo el mes pasado, triunfo que solidifica su posición como uno de los prospectos más serios de la región.
Detrás de estos logros se encuentra un régimen de entrenamiento «bastante duro» bajo la tutela de sus entrenadores Jorge Pardo “La Sombra” y su padre, Juan Nury, preparándose intensamente en el Alex GYM “El Mostrenco”, que dirige el chetumaleño Alejandro Alamilla.
Con el respaldo incondicional de su familia y el apoyo de figuras como el Ing. Mario Villanueva, José María envía un mensaje claro a otros niños de su edad: «Persigan sus sueños y nunca paren de soñar».
Chetumal tiene en el «Diablito» a un representante digno, un niño que, con humildad y pegada, busca escribir su propio nombre en los libros de historia del boxeo mexicano, siempre con la imagen de su ídolo, el «Canelo», como motor de cada entrenamiento.