15/09/2026
«Cuando vi que era un espectáculo de magia pensé: esto va a ser un aburrimiento.»
Me lo dijo una de las asistentes al terminar el espectáculo. Y, sinceramente, me encantó escucharlo.
En enero estuve con el equipo de Iberia de Levantina, The Stone Company, en su convención anual en Madrid.
Y mi trabajo no era simplemente hacer magia. Era conseguir que la magia tuviera sentido para ellos.
Durante el espectáculo hablamos de excelencia, de equipo, de emprendimiento, de la cadena de valor... Pero no como quien proyecta una diapositiva con cuatro palabras bonitas. Los convertimos en parte de la magia.
En un momento del espectáculo, mientras narraba la historia de Levantina, fui recortando un enorme kirigami hasta descubrir su nombre.
Y eso es lo que más me gusta de hacer magia para empresas.
No coger un espectáculo que podría hacer en cualquier sitio y cambiarle cuatro detalles.
Sino empezar por la empresa, entender qué quiere transmitir y construir momentos mágicos alrededor de aquello que la hace única.
Porque cuando funciona, ocurre algo curioso.
La gente no siente que está viendo un espectáculo «para empresas». Siente que la experiencia habla de ellos.
Y eso fue precisamente lo que me dijo aquella chica al terminar:
«Pensaba que iba a ser un aburrimiento… y me ha encantado. Se nota que te lo has trabajado. Hablabas de nosotros.»
No hay mejor definición de lo que significa personalizar un espectáculo.
Gracias, equipo de , por la confianza y por dejarme formar parte de vuestra convención.