27/07/2025
Cómo es la vida…
Sirlena Sampayo es una mujer con un gran talento para cantar. Es amiga mía y también mi vecina. La verdad, ella cantaba y subía sus videos a sus redes sociales, y fue así como empecé a escucharla. Me pareció que tenía una linda voz.
Un día me le acerqué y le propuse que me grabara una canción, porque sinceramente, su voz y su talento me parecían increíbles. Ella no estaba muy segura de su potencial, pero yo le hablé y le hablé hasta que la convencí. Desde ahí, empecé a cuadrar todo para que grabara esa canción que tanto quería.
Cuando llegó el día de la grabación, ella seguía diciéndome que no sabía nada de eso, que no cantaba bien. Y yo, detrás de ella, animándola sin parar. Grabamos la canción con un amigo mío que tiene un estudio de grabación. Gracias a Dios, todo salió perfecto. ¡Hasta ella misma no se lo creía!
Cuando ya tenía la canción lista, comencé a promocionarla por redes sociales y también la ponía en el pikó (en ese momento yo era DJ del gran Joseph). Decidí también colocarla en una emisora cercana y, desde ahí, fue un éxito. Para ser su primera vez cantando y grabando en un estudio, fue algo increíble.
A partir de eso, otros compañeros de la picotería cercana empezaron a escribirle por su chat personal, diciéndole que les gustaba cómo cantaba y que querían grabar una canción con ella. Pero a algunos no les respondía, y a los que sí, les decía que primero tenían que hablar conmigo. Ella me comentó eso y yo le dije:
“No, tranquila, tú puedes grabar con quien tú quieras. Yo no soy nadie para decirte que no lo hagas.”
Pero ella y su pareja decidieron que no lo haría con otros, porque yo fui el primero que creyó en ella. La verdad, eso me puso muy contento, porque fue una persona muy agradecida conmigo en esa parte.
Pasaron unos días y decidí crearle un canal de YouTube para subirle su contenido como cantante. Luego decidí grabar otro tema con ella, y también gracias a Dios lo hicimos. Fue otra gran canción. A algunos de la competencia les gustó, y otros lo tomaron como una “tiradera” para ellos, pero no les prestamos atención y seguimos adelante.
Todo iba bien hasta que algo sucedió y todo terminó. No les digo qué pasó, porque es algo muy personal.
Pero para mí, fue algo muy lindo, una etapa que nunca voy a olvidar. Me siento muy contento y agradecido con ellos, porque también confiaron en mí y en mi talento como DJ.
Todo esto se los cuento porque si tienen un sueño, ¡luchen por él! Los sueños sí se hacen realidad.
Nunca se rindan, sigan y sigan luchando, que algún día se les cumple.
Gracias por leer esto que les dejé aquí.
Para mí fue una gran experiencia y nunca se me va a olvidar.
Soy PREFE DJ LEO. ¡Gracias!