22/05/2026
Pausa.
En una esquina cualquiera de Cúcuta, entre carteles de promesas políticas y el ruido de la ciudad, un hombre apoya la pala que usa para tapar los huecos de las calles y se sienta en el andén junto a su hija. Ella lleva el uniforme puesto y la maleta rosada en la espalda; él, la ropa marcada por el trabajo. Por un momento, el mundo se reduce a una pantalla pequeña y a un dedo que señala algo que solo ellos dos ven. Nadie les dio ese espacio, lo tomaron. Nadie les ofreció esa pausa, se la inventaron. .